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¿Por qué se calienta un tablero eléctrico aunque aparentemente todo funciona bien?

hace 3 días
10 min de lectura

Un tablero eléctrico puede estar funcionando.


No hay interruptores disparados.


Las máquinas siguen trabajando.


No existen alarmas.


La producción continúa normalmente.


Pero durante una inspección alguien detecta algo:


el tablero está demasiado caliente.


Entonces surge una pregunta importante:


¿ Por qué se calienta un tablero eléctrico si aparentemente todo está funcionando correctamente?


El sobrecalentamiento de un tablero puede estar relacionado con diferentes condiciones: conexiones con resistencia elevada, sobrecarga, desbalance entre fases, problemas de ventilación, temperatura ambiente, acumulación de polvo, armónicos u otras condiciones eléctricas.


Lo importante es no convertir el síntoma directamente en un diagnóstico.


Un punto caliente nos dice que algo merece investigarse, pero todavía necesitamos determinar su causa.


La termografía es especialmente útil para detectar diferencias de temperatura en circuitos trifásicos y localizar anomalías asociadas, entre otras posibilidades, con conexiones de alta resistencia, sobrecarga o desbalance. Sin embargo, para determinar la causa es necesario complementar la imagen térmica con mediciones eléctricas.  


¿Por qué se calienta un tablero eléctrico?


Los componentes eléctricos generan cierta cantidad de calor durante su operación normal.

Interruptores, conductores, barras, contactores, transformadores, fuentes de alimentación, variadores y otros dispositivos presentan pérdidas eléctricas que terminan convirtiéndose parcialmente en calor.


Por lo tanto:

temperatura no significa automáticamente falla.


La pregunta es si esa temperatura corresponde a las condiciones normales del componente y de la instalación.


Debemos distinguir entre:

calentamiento normal de operación

y

calentamiento anormal que puede indicar un problema.


Por eso una temperatura aislada no siempre es suficiente.


Es mucho más útil conocer:

  • temperatura ambiente;

  • carga del circuito;

  • temperatura de componentes equivalentes;

  • diferencia entre fases;

  • especificaciones del fabricante;

  • evolución de la temperatura;

  • condiciones bajo las cuales se realizó la medición.


1. Conexiones eléctricas flojas o deterioradas


Esta es una de las primeras condiciones que conviene investigar cuando encontramos puntos calientes localizados.


Una conexión eléctrica puede continuar funcionando y al mismo tiempo presentar una resistencia mayor de la esperada.


Esto puede ocurrir, por ejemplo, por deterioro, corrosión, contaminación o problemas en la interfaz de contacto.


La relación física que ayuda a entenderlo es:

P = I²R


Donde:


P = potencia disipada en forma de calorI = corrienteR = resistencia


Si aumenta la resistencia en un punto de conexión por el que circula una corriente considerable, aumenta también la generación de calor.


Además, el efecto de la corriente es cuadrático.


Por eso una conexión problemática puede calentarse considerablemente mientras el circuito todavía continúa funcionando.


Fluke señala que las conexiones deficientes pueden incrementar la resistencia y producir calentamiento localizado; la termografía permite identificar este tipo de firmas térmicas antes de que necesariamente ocurra una interrupción.  


¿Dónde buscar?


Entre otros puntos:

  • terminales de interruptores;

  • conexiones de barras;

  • zapatas;

  • empalmes;

  • contactores;

  • portafusibles;

  • conexiones de conductores;

  • puntos de unión entre barras y equipos.


Un patrón particularmente interesante es encontrar una sola conexión considerablemente más caliente que otras equivalentes.


Eso merece investigación.


2. Sobrecarga del circuito

Otra posible causa de un tablero eléctrico caliente es que el circuito esté trabajando con una carga elevada.


Aquí conviene evitar una conclusión frecuente:


“Si estuviera sobrecargado, el interruptor ya se habría disparado.”


No necesariamente debemos esperar un disparo para investigar una condición térmica.

Una instalación también puede haber cambiado desde que fue diseñada.


Durante los años se agregan:

una máquina,

después otra,

otro circuito,

más equipos electrónicos,

nuevas cargas…


y el comportamiento térmico del tablero termina siendo diferente al escenario original.


La termografía puede revelar patrones compatibles con carga elevada, pero es necesario medir la corriente para distinguir entre sobrecarga, desbalance, una mala conexión u otras causas que pueden producir imágenes térmicas parecidas.  


3. Desbalance de cargas entre fases


Supongamos que medimos:

Fase

Corriente

L1

118 A

L2

121 A

L3

157 A

El tablero sigue funcionando.


Pero claramente existe algo que merece analizarse.


La fase con mayor corriente puede presentar también una temperatura superior.


La investigación debería continuar:


¿Por qué existe esa diferencia?

¿Las cargas están distribuidas adecuadamente?

¿Es una condición permanente?

¿Aparece únicamente durante determinado proceso?

¿Cambia durante el día?

¿Existe también desbalance de tensión?


Una cámara termográfica puede ayudarnos a detectar diferencias entre fases, pero nuevamente la medición eléctrica es necesaria para interpretar correctamente el patrón.  


4. Mala ventilación dentro del tablero

No todo sobrecalentamiento tiene como origen una conexión eléctrica.

También debemos preguntarnos:


¿El calor puede salir del gabinete?


Dentro de un tablero podemos tener numerosos dispositivos generando calor.


Si además existen:

  • rejillas obstruidas;

  • filtros saturados;

  • ventiladores fuera de servicio;

  • acumulación de polvo;

  • temperatura ambiente elevada;

  • poco espacio para circulación de aire;

  • equipos instalados demasiado cerca;

  • modificaciones posteriores al diseño original;

  • la temperatura interior puede incrementarse.


Schneider Electric señala que la gestión térmica del gabinete depende tanto de las condiciones ambientales como de las fuentes internas de calor, y contempla soluciones que van desde ventilación natural o forzada hasta refrigeración para ambientes más exigentes.  


5. Temperatura ambiente elevada

Imaginemos dos tableros idénticos operando con cargas similares.


Uno se encuentra en un cuarto eléctrico climatizado.


El otro está instalado cerca de equipos que generan calor y con poca circulación de aire.

No necesariamente tendrán el mismo comportamiento térmico.


Por eso la temperatura de un componente no debería interpretarse aislada de su entorno.

Hay que considerar:


temperatura del componente + temperatura ambiente + carga + especificaciones del fabricante + condiciones de instalación.


6. Armónicos y cargas no lineales

Aquí aparece otro tema interesante.


Si en el tablero existen:

  • variadores de frecuencia;

  • UPS;

  • fuentes conmutadas;

  • equipos electrónicos;

  • iluminación electrónica;

  • computadoras y servidores;

puede existir distorsión armónica.


¿Significa eso que los armónicos son responsables del calentamiento?


No necesariamente.


Ese sería otro salto prematuro en el diagnóstico.


Pero cuando existen indicios suficientes, sí puede valer la pena medir:

  • THDi;

  • THDv;

  • corriente RMS;

  • espectro armónico;

  • corriente del neutro;

  • comportamiento bajo diferentes condiciones de carga.


IEEE 519 aborda los objetivos de distorsión armónica en sistemas con cargas lineales y no lineales y sitúa su evaluación de límites en el punto de acoplamiento común (PCC); por ello, tampoco conviene tomar cualquier porcentaje de armónicos medido en cualquier punto de una instalación y compararlo sin contexto.  


La regla vuelve a ser la misma:

tener cargas no lineales no demuestra que los armónicos sean la causa del calentamiento.


Hay que medir.


7. Corriente elevada en el neutro

En instalaciones trifásicas de cuatro conductores con determinadas cargas no lineales, algunos armónicos —especialmente los llamados triplen— pueden sumarse en el neutro.

Esto puede producir corrientes de neutro relevantes incluso en condiciones que, observando únicamente las fases, podrían parecer menos evidentes. Este fenómeno está documentado tanto en literatura técnica de IEEE como en investigaciones recientes sobre instalaciones con cargas electrónicas no lineales.  


Por eso, dependiendo del tipo de instalación, también conviene preguntar:


¿Ya medimos la corriente del neutro?

Y revisar:

  • conexión;

  • conductor;

  • terminales;

  • temperatura;

  • dimensionamiento;

  • características de las cargas.


8. Suciedad y acumulación de polvo

El interior de un tablero no permanece necesariamente igual durante toda su vida útil.


Polvo, contaminación y otras condiciones ambientales pueden afectar la disipación térmica y determinados puntos de conexión o componentes.


Por eso la inspección y limpieza forman parte del mantenimiento eléctrico.


La condición real del tablero debe revisarse periódicamente; no deberíamos asumir que porque fue correctamente instalado hace años, continúa exactamente en las mismas condiciones.


9. Componentes envejecidos o deteriorados

Los equipos eléctricos también envejecen.


Interruptores, contactores, terminales, ventiladores y otros componentes están sometidos a:

  • ciclos térmicos;

  • operación mecánica;

  • vibración;

  • temperatura;

  • contaminación;

  • carga eléctrica;

  • condiciones ambientales.


Un componente puede seguir operando mientras sus condiciones internas se han deteriorado.


De ahí que la temperatura pueda convertirse en una señal útil para mantenimiento predictivo.


¿Cómo saber si un tablero eléctrico se está calentando demasiado?

No existe una única temperatura universal que permita decir:


“A partir de X °C todos los tableros tienen una falla.”


Depende del componente, carga, ambiente, diseño, especificaciones y punto de medición.


Por eso, en termografía eléctrica suele ser especialmente útil la comparación.


Por ejemplo:

tres conexiones equivalentes,

bajo cargas comparables,

en condiciones similares.


Si dos presentan temperaturas semejantes y una aparece considerablemente más caliente, tenemos una anomalía que merece investigación.


Fluke recoge criterios utilizados en inspección termográfica que priorizan las diferencias de temperatura entre componentes similares bajo cargas similares, además de la diferencia respecto al ambiente; la prioridad de intervención debe considerar también seguridad y criticidad del equipo.  


¿Qué es la termografía eléctrica?

La termografía eléctrica utiliza cámaras infrarrojas para visualizar diferencias de temperatura en equipos eléctricos.


Puede utilizarse para inspeccionar, entre otros:

  • tableros eléctricos;

  • interruptores;

  • barras;

  • conexiones;

  • fusibles;

  • contactores;

  • centros de control de motores;

  • variadores;

  • transformadores;

  • conexiones de potencia.


Una ventaja importante es que permite detectar patrones térmicos durante la operación sin depender únicamente de una inspección visual convencional.


Pero existe una aclaración fundamental:


Una imagen térmica es evidencia. No necesariamente es el diagnóstico.


Una sobrecarga, un desbalance, una conexión con resistencia elevada e incluso otras condiciones pueden producir patrones térmicos que necesitan complementarse con mediciones eléctricas.  


¿Cuándo debería realizarse una inspección termográfica?

Para que una inspección tenga valor, las condiciones de operación importan.


Un tablero prácticamente sin carga puede no revelar el mismo comportamiento que presenta durante el periodo de máxima producción.


Fluke recomienda realizar estas inspecciones con el sistema bajo carga representativa; su guía menciona al menos un 40 % de la carga típica como referencia para que las comparaciones sean útiles, citando NFPA 70B.  


Idealmente debemos conocer:


qué estaba produciendo la planta, qué equipos estaban funcionando y qué corriente circulaba cuando se tomó la imagen.


¿Por qué una medición aislada puede no ser suficiente?

Supongamos que mantenimiento revisa el tablero a las 8:00 a. m.


Todo parece normal.


Pero la mayor demanda ocurre a las 3:00 p. m.


Es posible que estemos observando el sistema en el momento equivocado.


Por eso conviene preguntar:

  • ¿a qué hora aparece el calentamiento?

  • ¿coincide con mayor producción?

  • ¿aparece cuando entra determinada máquina?

  • ¿cambia durante el día?

  • ¿aumenta progresivamente después de varias horas?

  • ¿depende de la temperatura ambiente?


Una medición normal en un momento determinado no demuestra que las condiciones hayan sido normales durante toda la operación.


Caso práctico: una conexión caliente que todavía funciona

Imaginemos un tablero trifásico.


Durante una inspección termográfica encontramos que dos conexiones presentan temperaturas similares.


La tercera está notablemente más caliente.


Sin embargo:


  • la máquina funciona;

  • el interruptor no se ha disparado;

  • no existen alarmas.


Sería un error concluir inmediatamente:


“Hay que cambiar el interruptor.”


La secuencia correcta sería investigar.


Medimos corriente.


Comparamos fases.


Revisamos la conexión conforme a procedimientos seguros.


Consultamos especificaciones.


Buscamos signos de deterioro.


Correlacionamos la temperatura con la carga.


Solo después podremos determinar si estamos frente a una conexión deficiente, una condición de carga, un problema interno del componente u otra causa.


Fluke documenta incluso un caso de un tablero que continuaba operando pese a un problema térmico y donde el diagnóstico requirió descartar carga y armónicos antes de encontrar evidencia de sobrecalentamiento en la conexión entre una barra de fase y el interruptor principal.  


¿Qué revisar si un tablero eléctrico se calienta?


Una secuencia práctica de diagnóstico sería:

  1. Identificar dónde está el calentamiento.


    No basta con decir “el tablero está caliente”.

  2. Registrar las condiciones de operación.


    Carga, horario, equipos funcionando y temperatura ambiente.

  3. Realizar termografía cuando corresponda.


    Comparar componentes y fases equivalentes.

  4. Medir corriente por fase.


    Buscar sobrecarga o diferencias relevantes.

  5. Medir corriente del neutro cuando aplique.

  6. Revisar conexiones y terminales.

  7. Evaluar ventilación y disipación térmica.

  8. Revisar condiciones ambientales.

  9. Analizar calidad de energía si existe evidencia que lo justifique.

  10. Correlacionar todos los datos antes de seleccionar la solución.


En trabajos que impliquen abrir gabinetes o acercarse a partes energizadas, deben aplicarse los procedimientos de seguridad eléctrica correspondientes; NFPA advierte que abrir puertas o retirar cubiertas puede exponer al personal a conductores o partes energizadas.  


Errores frecuentes cuando encontramos un tablero caliente


Uno de los mayores riesgos del diagnóstico eléctrico es saltar demasiado rápido de un síntoma a una solución.


Error 1: “Está caliente, hay que cambiar el interruptor.”Primero debemos demostrar que el interruptor es la causa.


Error 2: “Tenemos variadores, seguramente son armónicos.”Los armónicos son una posibilidad que debe medirse, no asumirse.


Error 3: “No se dispara la protección, entonces no existe sobrecarga.”La condición de carga debe medirse.


Error 4: “La termografía dice que está mal.”La cámara muestra temperatura; la interpretación requiere contexto.


Error 5: “Siempre ha trabajado así.”La instalación actual puede ser diferente a la original.


¿Qué riesgos puede tener el sobrecalentamiento de un tablero eléctrico?


Si la causa no se identifica y la condición continúa, dependiendo de su severidad pueden aparecer:


  • deterioro de aislamiento;

  • degradación de terminales;

  • envejecimiento acelerado de componentes;

  • disparos inesperados;

  • fallas de equipos;

  • interrupciones de operación;

  • daño en conductores o conexiones;

  • incremento del riesgo eléctrico.


Las conexiones flojas o deterioradas son particularmente relevantes porque una resistencia elevada genera calor y ese calor puede acelerar el deterioro de la propia conexión.  


Mantenimiento preventivo vs. mantenimiento predictivo


Esperar a que un interruptor falle es mantenimiento reactivo.

Inspeccionar periódicamente condiciones físicas y eléctricas ayuda al mantenimiento preventivo.


Registrar tendencias térmicas y compararlas con inspecciones anteriores puede aportar además una perspectiva predictiva.


Una buena práctica es conservar:

  • fotografías visibles;

  • termografías;

  • temperatura ambiente;

  • carga medida;

  • fecha y hora;

  • identificación del equipo;

  • observaciones;

  • acciones correctivas;

  • imagen posterior a la corrección.


Crear una línea base permite comparar futuras inspecciones y determinar si un punto caliente es nuevo o está evolucionando.  


Preguntas frecuentes sobre calentamiento en tableros eléctricos

¿Por qué se calienta un interruptor eléctrico?

Puede deberse a la corriente que transporta, condiciones ambientales, una conexión con resistencia elevada, deterioro del componente u otras causas. La temperatura por sí sola no determina cuál de ellas está presente.

¿Una conexión floja puede provocar calentamiento?

Sí. Una conexión con mayor resistencia puede generar calentamiento localizado cuando circula corriente.  

¿Los armónicos pueden calentar un tablero eléctrico?

Pueden contribuir al calentamiento de determinados elementos del sistema, pero su presencia no demuestra automáticamente que sean la causa. Deben medirse e interpretarse dentro de la arquitectura eléctrica correspondiente.  

¿La termografía detecta conexiones flojas?

Puede revelar un patrón térmico compatible con una conexión de alta resistencia, pero la causa debe confirmarse mediante inspección y mediciones apropiadas.  

¿Por qué un tablero se calienta si no está sobrecargado?

Porque la sobrecarga es solo una de las posibles causas. También pueden existir conexiones deficientes, desbalance, ventilación inadecuada, temperatura ambiente elevada, deterioro de componentes u otras condiciones.

¿Es peligroso que un tablero esté caliente?

Depende de la temperatura, componente, carga, ambiente y causa. Un calentamiento anormal debe investigarse; no es recomendable determinar su seguridad únicamente tocando el gabinete o tomando una lectura aislada.


La conclusión: si un tablero se calienta, primero encuentra la causa

Un tablero eléctrico puede seguir funcionando mientras una condición anormal se desarrolla silenciosamente.


Ese es precisamente el motivo por el que el calentamiento no debería ignorarse únicamente porque:


“todo sigue funcionando.”


La temperatura puede ser una señal.


Pero la señal todavía necesita diagnóstico.


En PEE Power Solutions recomendamos seguir una secuencia sencilla:


Síntoma → Patrón → Medición → Evidencia → Diagnóstico → Solución


Porque el objetivo no es solamente encontrar un punto caliente.

Es descubrir:


¿por qué se está calentando?


PEE Power Solutions

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